La prueba del Cielo, un libro para leer

Ayer terminé de un libro que desde hacía meses tenía en mente leer. Se llama La prueba del cielo y ha sido escrito por el doctor Eben Alexander tras una experiencia cercana a la muerte.

Si has perdido hace poco a algún familiar o si estás en la etapa final de la dura enfermedad de alzheimer es un libro que te llenará EL ALMA. Sí, lo escribo con mayúsculas porque te llena de paz, de tranquilidad y de esperanza.

La prueba del cielo un libro que ha revolucionado el eterno conflicto entre ciencia y fe. Narra el viaje de un importante neurocirujano a la vida después de la muerte, una historia real que nos ayudará a comprender qué nos espera más allá de la vida (en este mundo).

Miles de personas en todo el mundo afirman haber tenido experiencias cercanas a la muerte y haber visitado el cielo. Hasta ahora, la ciencia siempre había estado ahí para cuestionarlas…

Este libro no te dejará indiferente y te cambiará la forma de ver la vida actual, además de poder tener la paz de que tus familiares o amigos fallecidos están viviendo una felicidad inimaginable para la mente humana.

«El 8 de noviembre de 2008 me desperté con un terrible dolor de cabeza que en apenas dos horas desembocó en un derrame cerebral. Caí en un coma profundo, y durante siete días permanecí en ese estado, durante el cual viví una experiencia increíble y fuera de este mundo. El lugar en el que estuve es un sitio maravilloso, reconfortante y lleno de amor. No tengo miedo a morir porque ahora sé que no es el final.»  

Doctor Eben Alexander

La lógica científica del doctor Alexander jamás había dado crédito a las experiencias cercanas a la muerte. Sin embargo, después de haber pasado por esto sabe que no son meras fantasías: Dios y el alma existen realmente, y la muerte no es el final de la existencia personal, sino una mera transición.

«La experiencia cercana a la muerte del doctor Eben Alexander es la más asombrosa que he oído en más de cuatro décadas de investigación. Él es la prueba viviente de que existe otra vida.»

Doctor Raymond A. Moody, autor de Vida después de la vida.

«La carrera del doctor Alexander en el campo de la neurociencia le ha enseñado que las experiencias cercanas a la muerte son ilusiones creadas por el cerebro pero, aun así, su experiencia personal lo dejó profundamente marcado.»

Bruce Greyson, doctor y coeditor de The Handbook of Near-Death Experiences.

Datos sacados de La Casa del Libro, desde aquí os recomendamos este libro. El doctor Eben Alexander ha ejercido como neurocirujano académico durante los últimos veinticinco años y su base científica es innegable… hasta que vivió su maravilloso viaje al cielo…

Y ahora os dejo un fragmento del libro, que como excuidadora me llenó de esperanza y de una inmensa paz interior al comprender muchas cosas que vivimos de igual forma con nuestro gran amor, LOLA. ¡Espero y deseo que a muchos de vosotros os ayude! Porque si nosotras lo vimos… ¿por qué no vosotros?

“Cuando le conté parte de la historia del periplo espiritual que había vivido durante mi coma, respondió con genuino asombro. No porque me creyese loco, sino porque finalmente le encontraba sentido a algo que lo desconcertaba desde hacía bastante tiempo. Me explicó que, un año antes, su padre se encontraba en las últimas fases de una enfermedad terminal que lo había aquejado durante cinco años. Estaba incapacitado y senil, sumido en un dolor permanente del que quería escapar muriendo. (…) Un día su padre se tornó más lúcido de lo que había estado en dos años e hizo una serie de observaciones sobre su vida y su familia. Entonces, su mirada se desplazó hacia el pie de su cama y parecía hablarle al aire. Al escucharlo, su hijo John se dio cuenta de que estaba hablando con su madre, que había fallecido cincuenta años antes, a los sesenta y cinco, cuando su padre era sólo un adolescente. (…) En aquel momento parecía estar manteniendo una alegre y animada conversación con ella. Mi amigo no podía verla, pero estaba absolutamente convencido de que su espíritu se encontraba allí para dar la bienvenida al de su padre. Al cabo de unos minutos así, su padre se volvió de nuevo hacia él, esta vez con una expresión totalmente distinta en la cara. Estaba sonriendo y parecía en paz, como nunca antes, que él recordara. —Vete a dormir, papá —se oyó decir—. Déjate ir, sin más. No pasa nada. Su padre lo hizo. Cerró los ojos y se fue desvaneciendo poco a poco con una expresión de completa serenidad en la mirada. Poco tiempo después fallecía. John tenía la sensación de que el encuentro entre su padre y su fallecida abuela había sido real, pero no sabía qué pensar de ello, porque como médico tenía la certeza de que tales cosas eran «imposibles». Muchos otros han presenciado esa asombrosa claridad mental que parece apoderarse de ancianos seniles justo antes de fallecer, tal como había visto John en su padre (un fenómeno conocido como «lucidez terminal»). Y no tiene explicación neurológica. Escuchar mi relato le dio la licencia que necesitaba para hacer algo que llevaba mucho tiempo anhelando: creer lo que había visto con sus propios ojos y aceptar la profunda y reconfortante verdad de que nuestro yo espiritual es más real que nada de lo que percibimos en este Reino físico y de que existe una conexión divina que nos une al infinito amor del Creador.

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10 derechos de todo cuidador de #alzheimer

Cuidador de alzheimer, tienes el derecho de:

  • Cuidar de ti mismo/a, y esto no es un acto de egoísmo. Si lo haces, tendrás la capacidad de cuidar mejor de tu ser querido.
  • Pedir ayuda a los demás , pues sólo tú puedes reconocer los límites de tu resistencia y fuerza.
  • Mantener las facetas de tu vida en las que no figure la persona que cuidas con todo tu amor, así como lo haría si él o ella estuviera sano/a. Tú ya haces todo lo que puedes para esa persona, tienes el derecho de hacer algunas cosas sólo para mí.
  • Enojarte, deprimirte, y expresar tu difícil situación y tus sentimientos de vez en cuando.
  • Rechazar cualquier intento por parte de tu ser querido (aunque sea la mayoría de las veces de forma inconsciente por su parte) de manipularte a través de la sensación de culpa.
  • Recibir consideración, cariño, perdón y aceptación de lo que haces por parte de tus seres queridos.
  • Sentirte orgullosa de los que estás logrando y aplaudirte el valor que tienes de entregarte por entero a las necesidades de tu ser querido.
  • De proteger tu individualidad y tu derecho a hacer una vida para ti mismo/a que te sostenga “socialmente vivo” durante el tiempo en que tu ser querido no necesite de tu ayuda.
  • Esperar y exigir a los gobiernos que haya nuevos avances para la búsqueda de recursos que ayuden a las personas con alzheimer; y a su vez , ayuden y apoyen a sus cuidadores.
  • A sentirte realizada y orgullosa de tu labor como cuidador/a.  Es algo que debe llenarte de orgullo. Eres fuerte y con una capacidad infinita de amar. 🙂

Si todos los cuidadores de alzheimer luchasen por estos derechos, su estrés, aunque no desapareciese, se rebajaría, y sus problemas de salud (físicos y mentales), resultantes de prestar cuidados, disminuiría en frecuencia e intensidad.

10 Consejos para controlar las alucinaciones de la Demencia

Fuentehttp://thedementiaqueen.com/ (Entrada traducida al español)

Si usted está cuidando a alguien en su casa que está alucinando, por favor busque ayuda. Las alucinaciones y los delirios son más frecuentes durante la noche; y requieren un ajuste de estilo de vida para todos en la casa. No hay plazo de tiempo de cuánto va a durar, por lo que hace que sea necesario una buena planificación y búsqueda de ayuda adicional para sobrellevarlo.

Caso de Edith:

Edith vivió en un centro de asistencia. Ella tenía antecedentes de demencia leve, pero fue capaz de completar la mayoría de las tareas de puesta en marcha y asistencia ocasional. Un ataque de neumonía llevó a Edith en el hospital. Cuando fue dada de alta de nuevo y llevada al centro, físicamente ella mejoró rápidamente pero cognitivamente, experimentó una disminución constante y complicada.

Cada mañana, mientras se trabajaba en las tareas de cuidado personal en su habitación, le preguntábamos cómo pasaba la noche. Edith negaba con la cabeza y lloraba. Estaba agotada por falta de sueño. Era frecuente verla entre lágrimas y se angustiaba mucho más cada día.

Durante varias semanas, Edith había estado experimentando alucinaciones visuales y auditivas, junto con el pensamiento delirante. Todas las mañanas contaba con todo detalle que un hombre que estaba sentado frente a su ventana se burlaba de ella por la noche. El hombre era más joven que ella, unos veinticinco años; y él quería que ella le dejara entrar. Ella iba a la ventana y le rogaba que la dejara en paz. El le decía que constantemente la observaba por la ventana. Él me amenazó con decirle a los demás que él me había visto desnuda si yo no no lo dejó entrar…  Edith lloraba con desesperación.

No había comodidad durante el día. Edith todavía creía que él estaba allí, y cuando mirábamos por la ventana juntos, ella podría decirme dónde estaba escondido o que él había ido a trabajar por un tiempo. Sabía detalles elaborados sobre ese hombre y su vida, pero no nos podía explicar cómo sabía esos detalles.

Varios intentos fallidos:

Razonamiento y lógica no eran rival para las alucinaciones y los delirios de Edith. Explicaron a Edith que la presencia de ese hombre era muy poco probable, si no imposible, dadas las condiciones climáticas y la accesibilidad de su ventana. Edith podía estar de acuerdo en principio, pero no fue suficiente para anular su creencia de que era real.

El personal de centro trabajó duro para que Edith se sintiese segura. El hombre de mantenimiento instaló una barra en la ventana. Colgaron cortinas pesadas. Intentamos dejar las luces encendidas por la noche, música o televisión para que no sintiese su voz.

Dejaron que Edith mantuviese su bastón en su cama como protección. Le dieron una linterna. Se aseguraron de que la luz de llamada estaba cerca de ella cuando estaba “metida en la cama.” Pero cualquier estrategia que pusieron en marcha era impotente contra la voz que amenazaba con decirle a todos que ella era “sucia”, “promiscua” y “fea” . Ni se atrevía a llamar a nadie en busca de ayuda. Trataron de asegurarle que nadie creería que esas cosas eran ciertas. Le rogaron que tratara de descansar un par de horas de sueño, porque le haría mucho bien.

El médico de Edith recetó una serie de medicamentos para tratar de frenar sus alucinaciones. Ella era muy sensible a cualquier cambio en la medicación, y fue incapaz de tolerar los psicotrópicos, antidepresivos o pastillas para dormir. Edith fue finalmente diagnosticada con demencia de cuerpos de Lewy. Los medicamentos ayudan a algunas personas a experimentar menos alucinaciones y delirios causados ​​por algunas formas de demencia. Sin embargo, la intolerancia a la medicación común en la demencia de cuerpos de Lewy presenta desafíos adicionales para Edith. Su leve confusión se desplomó en un mundo de realidades falsas y creencias perturbadoras.

Las alucinaciones parecía ser el más grande de todos los males de Edith. Sus cuidadores se propusieron traerla de nuevo en “el mundo real”.

Algo diferente:

Vamos a dar un paso atrás. Echemos un vistazo a cerebro y los comportamientos de Edith y veremos lo que están tratando de decirnos: el cerebro de Edith está ocupado. No tiene un interruptor de apagado. Su cuerpo no descansa durante largos períodos de tiempo. Ella pasa por lo menos el 50% de su vida dedicado a otra realidad.  Puede sonar encantador en nuestro mundo bien regulado, pero el mundo de Edith es algo caótico y perturbador. Lo último que su cerebro quiere es estar quieto.

Lo mejor que podemos hacer con alguien como Edith es ofrecer actividades para mantener la mente atareada en la realidad, y esperar que ella acabe participando en estas actividades, a veces poco convencionales para el día.

  1. Mantener a salvo . Alguien como Edith está en riesgo de deambular o de fuga. Él o ella por lo general está tratando de ir a alguna parte o alejarse de alguien. Cerrar el acceso a las salidas y escaleras.
  2. Validar  Razonamiento y orientación de la realidad son altamente ineficaces y pueden conducir a una mayor ansiedad. Enfoques de validación de las direcciones de la emoción, no del mensaje. Alguien que alucina necesita entender si la visión le da miedo, tristeza, o preocupación. No se tiene que “ver también”, pero sí es necesario estar de acuerdo con el contenido emocional.
  3. Motricidad gruesa.  Usted notará que las personas que están alucinando no sólo se sientan a ver la acción, sino que además están en movimiento. Ellos están trabajando en un problema o en arreglar una situación. Hay una actividad motora gruesa. Para los cuidadores, esto significa que el cerebro y el cuerpo están buscando el movimiento motor grueso. Distraerlos con una actividad que requiere de la participación de la motricidad gruesa: jugar con un balón, salir a caminar, colocar notas post-it en la pared y que el/ella encontruentre algo, bailar …
  4. Toque.   Muchas personas, especialmente las personas mayores, son touch privados. Un toque firme en las “zonas seguras” puede ser tranquilizador. Estas áreas son la gran cantidad partes-media de la espalda, brazo, muslo inferior. Tocar las manos y la cara donde hay una gran cantidad de terminaciones nerviosas puede ser percibido como un contacto íntimo, así que evite esos toques suaves bien intencionadas. Las mascotas son una de las mejores maneras de proporcionar consuelo para alguien que está ansioso. Aprovechando el instinto de nutrir, así como la necesidad de contacto, y un perro o un gato pueden hacer maravillas para reducir la ansiedad de pensamiento delirante.
  5. Llamar a alguien.   Muchas veces una simple llamada telefónica a “alguien” le ayuda pone el tema para descansar un rato y a sentirse validado y seguro.
  6. La oxitocina.   La oxitocina también se conoce como la hormona de confianza. Es un químico que se libera en el cerebro que ayuda a los humanos vínculo entre sí. La presión profunda y el primer masaje el cuerpo libere oxitocina, y que evoca un sentido de confianza ayuda a liberarlo. (Para más información, leer : La oxitocina, la hormona del bienestar)
  7. Tareas. “El que busca descanso encuentra aburrimiento. El que busca trabajo encuentra descanso“-. Dylan Thomas.   Canalizar el tiempo ocupado en tiempo productivo.
  8. La estimulación vestibular.   Cuando el cerebro no puede procesar los estímulos en el medio ambiente, a veces es debido a que el sistema vestibular está fallando. Haga que la persona realice cambios vinculados en su posición del cuerpo: acostarse y sentarse, ponerse de pie y sentarse, girar a la derecha y girar izquierda.  Escuchar música y el baile son grandes maneras de conseguir estos cambios posicionales. (Leer, ¿Qué es ña estimulación vesticular?)
  9.  Partir el pan.   Sentarse a comer en compañía de otros infunde un sentido de pertenencia y seguridad. Cuando alguien está alucinando por la noche, puede ser un reto para alterar la convención con una comida de medianoche. Pero por el bien de la flexión a la realidad de otra persona, el acto de partir el pan en las comidas no estándar es una estrategia eficaz para la creación de un sentido de normalidad y bienestar.
  10. Las manos en…   Lo que no se puede trabajar a través de la mente a veces es mejor dejar a las manos. ¿Cuántos de nosotros limpiamos cuando estamos enfadados? Desarrollar una actividad con las manos puede ser una gran distracción para el cerebro.

Una advertencia: los psicoanalistas freudianos tienen la oportunidad de aprender más sobre ese misterioso hombre que había debajo de su ventana. No tengamos la tentación de vincular firmemente “él” a una parte de su pasado o alguna carga emocional no resuelta. Edith no tiene la capacidad cognitiva para racionalizar a través de un análisis de subconsciente profundo y las conclusiones a las que se pueden llegar podrían ser equivocadas. El hombre bajo la ventana de Edith no representa un villano de su pasado o en un sentido más profundo, su propia inseguridad. Es una creación de su cerebro que pueden o no ser un fragmento de su historia personal. Puede haber otros profesionales que no estén de acuerdo con este consejo de precaución, pero los especialistas que la han tratado consideran que es más fácil mantener la dignidad de Edith si se ve esta condición como el resultado de un proceso de la enfermedad en su cerebro. No es necesario sacar conclusiones innecesarias basadas en hechos delirantes.

Receta Natural para el #alzheimer

Esta receta no es un milagro ni un antídoto infalible para apartar el alzheimer de la vida de nuestros familiares más queridos, pero si es una fuente sana de riqueza para potenciar la memoria y las capacidades ya por si mermadas de los enfermos de alzheimer o de aquellos que quieren mantenerse saludables más tiempo.

¿Cómo llegó a nuestras manos? Hace dos años el hermano de un buen amigo nuestro, acudió a una convención internacional en México por negocios. En conversaciones con un conocido doctor de su gremio, le hizo saber que su madre llevaba años enferma de alzheimer pero que a pesar de lo cruel de la enfermedad, ella estaba estable y no se le había ido sus facultades físicas y psíquicas tan deprisa. Le comentó que desde poco de ser diagnosticada, le empezó a dar un preparado especial que ahora mismo os dejamos por si queréis llevarlo a la práctica. 

Receta para ayudar a potenciar la memoria, retrasar, prevenir y llevar de forma sana este mal.

  • Necesitaremos una manzana starking o similar, un tomate rojo mediano (mejor maduro), 3 o 4 moras; 2 fresas (o fresones); 2 nueces; 3 o 4 almendras; 1 o 2 cucharadas de piñones; 1/2 platano; 1/3 de taza de arándanos; una cucharada de avena; 1/3 de taza de cúrcuma o azafrán de la India.
  • El segundo paso es triturar durante uno o dos minutos; debe quedar una masa homogénea. Puedes utilizar agua mineral para aligerar la mezcla.

Nosotras llevamos un año y medio dándoselo a nuestra Lola y si, podemos decir que a pesar que ha pasado un año más por ella está más despierta y activa. Llevamos meses felices de ver que intenta hablar y responde con lógica, aunque sean solo con un SI, NO o un desenfadado “claro, mujer”. Hace un año no estaba así… Reconociendo, eso si, que el alzhéimer es una enfermedad sin cura y que ya está en una etapa avanzada, pero esta mezcla natural es una fuente de vitaminas que le ayudan a mantenerse más sana y equilibrada. Y si os sirve de algo…también lo está tomando mucha gente que no padece la enfermedad que conocemos desde hace meses. Lo sano es bueno! 🙂

Ojalá os ayude a mejorar el día a día de vuestros familiares!

 

Cuando la importancia se convierte en reciprocidad

Cuando la importancia se convierte en reciprocidad

88% de los cuidadores de la enfermedad de Alzhéimer son mujeres.

Actualmente, casi el 85% de los enfermos de la EA están en sus casas (en muchos casos, son casas no adaptadas para convivir con esta enfermedad) ante la escasez de recursos públicos. La tensión recae en las familias que se convierten en cuidadores no profesionales, sin preparación suficiente y con una enorme carga personal.

Contra el alzheimer cuidemos al cuidador

¿Qué hacer entonces ante la epidemia del siglo XXI? España es uno de los países donde se vive más tiempo, pero qué pasa con la calidad de vida de nuestros mayores? ¿Y la de esas familias que dan su vida por sus personas queridas?

Nos encontramos con residencias públicas escasas y con residencias privadas demasiado caras. No tenemos como en nuestro país vecino, Francia, un grupo de profesionales de carácter público (médicos, psicólogos, asistentes sociales,…) que cuidan temporalmente de enfermos y cuidadores en su propias casas. ¿Qué es lo que falla en España? Sin duda, la falta de una política generalizada, con o sin crisis, que tenga en cuenta estos factores.

Mis hijos me ayudaron porque sacaron algo de información de internet y leí varios libros. Entonces, desconocía por completo la enfermedad (Manuel Díaz, de 82 años – testimonio sacado del archivo de El País, “Contra el alzhéimer cuidemos al cuidador”, 21 de septiembre de 2010)

Se necesita orientación, formación y apoyo, porque el coste psicológico, físico y económico es completamente brutal para el cuidador/a. ¿Cómo vamos a hacer cuándo en el 2025, según datos de CEAFA, seamos casi 7 millones de personas las que podamos llegar a padecer esta enfermedad? Pues recordemos algo, NADIE ESTÁ EXENTO DE PADECER ALZHEIMER…

A más formación, mejor estado tendrá el enfermo y de rebote, sus cuidadores.

Qué pasa cuando leemos titulares en prensa, bajo tristes epígrafes de “violencia de género” cosas como “Anciana con dolencia neurológica muere a manos de su marido, que luego se suicida“. Pues pasa la absoluta desesperación de no saber qué hacer. La todavía “vergüenza” que sienten algunas familias de tener esta enfermedad en casa, que impide que esos enfermos sean tratados como deberían, además de dejarlos más desprotegidos de lo que aún se encuentran.

“Calla, mamá, no digas eso” o “mi padre está ido, mejor no llevarlo”

Recordemos una cosa, solo si enseñamos lo qué es esta enfermedad a toda la sociedad permitirá sensibilizarla y concienciarla, ¿vamos a permitir que un futuro mejor  no sea posible? Son enfermos que necesitan amor, mimos, cariño… que jamás dejan de alegrarse de ver y sentir el cariño de quiénes aman.

Los cuidadores sabemos que la enfermedad de Alzheimer no es más fuerte que nosotros, porque simplemente sabemos que NO PUEDE LLEGAR A SERLO, por nosotros mismos y por nuestros enfermos a los que cuidamos, debemos ser fuertes. Hemos aprendido a asumir lo que es la enfermedad, la aceptamos, incluso hemos llegado a convivir con ella de manera natural, pero lo que jamás conseguirá es que nos lleve por delante y nos haga sentir vencidos.

“Carta de un enfermo de Alzheimer a su cuidador/a” o quizás…”Carta de un cuidador/a a un enfermo de Alzheimer”

Siento miedo por no saber,

te miro y me olvido.

Siento miedo de perderte,

te miro y me olvido.

Siento pánico por si sufres,

te miro y me olvido.

Siento que hemos perdido el tiempo,

te miro y me olvido.

Siento dolor y desánimo,

te miro y me olvido.

Siento que ya no siento,

te miro y me olvido.

Siento que eres todo lo que tengo,

te miro y sonrío.

Siento que sólo tu me entiendes,

te miro y recuerdo.

Alzheimer, Música y Memoria Emocional

Alzheimer, Música y Memoria Emocional

Fuente: National Geography. Foto : Antonio Molina

La idea de que las canciones y melodías pueden evocar memorias de personas, lugares y momentos de nuestro pasado no es nueva, pero Petr Janata, profesor asociado de la Universidad de California, ha averiguado el por qué.

De acuerdo con ScienceDaily, las investigaciones de Janata se basan en descubrimientos anteriores de que los pacientes de Alzheimer que tienen dificultades con su memoria aun responden a la música. Luego de trazar las coordenadas de la actividad cerebral de un grupo de individuos mientras escuchaban música, Janata notó actividad en la corteza medial prefrontal, un área ubicada justo tras la frente. De acuerdo con WiseGeek, la corteza prefrontal es el centro del cerebro más fuertemente implicado con cualidades como la sensibilidad, la inteligencia humana general y la personalidad. Y el término medial simplemente significa cercano al medio del cuerpo, de acuerdo con Medicine.net.

MSNBC reportó los descubrimientos de Janata, que sugieren que [pullquote style=”right” quote=”dark”]a medida que el Alzheimer progresa, esta área del cerebro permanece intacta por más tiempo, mientras las otras partes del cerebro se deterioran con más rapidez[/pullquote] . Cuando una canción despierta un recuerdo, explica Janata, la música sirve como banda sonora para una película mental que comienza a rodar en nuestra mente. En sus investigaciones tempranas, Janata creó mapas tonales de la actividad cerebral de un individuo a medida que tocaba varios acordes. Las áreas activas en el estudio tonal corresponden a las mismas zonas de donde los individuos parecían extraer sus memorias la corteza medial prefrontal y las regiones vecinas.

ScienceDaily informó que mientras más significativa era la memoria autobiográfica de un paciente, más activo seria el monitoreo de su actividad cerebral.

 

Música y Alzhéimer

Música y Alzhéimer

FuenteMUNDO MAYOR, Fundación AlzheimUr

La música nos acompaña durante toda la vida. Y, según qué música, puede tener muchos beneficios. Por ejemplo, tiene una gran importancia como terapia del recuerdo a través de su utilización controlada. Con las personas mayores se utiliza cuando tienen problemas de atención, pérdida de memoria…

Se ha demostrado en infinidad de investigaciones y trabajos clínicos la importancia de la música y su gran poder de transformación en personas con enfermedades como el Alzheimer, Parkinson… [pullquote style=”right” quote=”dark”]Les puede ayudar a superar cambios de humor, de personalidad, de ansiedad y la agitación.[/pullquote]

[toggle_content title=”La música es un lenguaje de expresión y comunicación que nos permite manifestar y compartir con otros sentimientos y emociones…”]En el caso de las enfermedades como el Alzheimer, a veces, una canción, una pequeña melodía, traslada a la persona al pasado o les trae al presente mediante un buen recuerdo. Esta emoción tan sencilla y reconocible puede ayudar a los enfermos de Alzheimer y otras demencias, de manera muy especial. Por eso se utiliza la música como terapia del recuerdo, como un instrumento para guiar y ejercitar la mente.[/toggle_content]

 Sabemos que la enfermedad de Alzheimer, por el momento, es irreversible. Sin embargo, la música y otras técnicas que se utilizan en el tratamiento de este tipo de enfermedades, ayudan a reaccionar de manera muy directa. Porque no olvidemos que lo último que pierde el enfermo de Alzheimer es su vida o memoria afectiva. El sonido dulce de una flauta, el tono de voz del terapeuta, la manera delicada de cogerles las manos o ayudarles a moverse mientras la música suena, tiene una importancia muy destacada entre este tipo de enfermos, aunque tengan muy mermadas todas sus facultades.

[custom_frame_left shadow=”on”]Dr. Andrus[/custom_frame_left] Pensamos que el uso de la música de forma terapéutica quizá sea muy reciente. [pullquote style=”right” quote=”dark”]Pero fue ya en 1955 cuando el Dr. Andrus empezó a referirse a la música como terapia fundamental de apoyo en el trabajo con personas mayores. “La música era ideal para el tratamiento de los pacientes geriátricos y con problemas de demencia, a causa de la gratificación y la sociabilidad que puede derivarse de la experiencia creativa. El estímulo verbal del ritmo simple es muy efectivo con pacientes en quienes ha disminuido la relación con la realidad”.[/pullquote]

La última fase de la enfermedad de Alzheimer nos presenta a un enfermo con gran pasividad física y psíquica. No es capaz de gesticular y transmitir mensajes verbales, no comprende muchas de las cosas que están pasando a su alrededor, etc. Pero ,como se ha demostrado, son capaces de “sentir y vibrar” ante la gran capacidad expresiva y comunicativa de la música, que como sabemos, es una de las mejores terapias del recuerdo, proceso que se desarrolla a lo largo de toda la vida.

Veamos lo que algunos investigadores han señalado:

  1. David Aldrigge y Gudruem Brandt (1991) en su “valoración de la demencia” afirman que una valoración musical dinámica de la conducta del paciente, unida a la coordinación motora y al esfuerzo necesario para la ejecución con instrumentos musicales usados en musicoterapia, ofrecen un instrumento sensitivo complementario de valoración. También sostienen que el ritmo es algo fundamental para la organización y coordinación del proceso interno y externo entre personas ya que ofrece un marco de referencia para la percepción.
  2. Fanny Silver y Jozef Ph.Hes (1995) en “El uso de la composición musical con pacientes con diagnóstico de Alzheimer” aseveran que la composición musical presupone una capacidad musical intacta para pensar y recordar, y también una capacidad para la creatividad. Elementos que están típicamente ausentes en los enfermos de Alzheimer y aunque parezca contradictorio señalan que, basado en el mantenimiento de la conservación de la memoria para tonos y melodías, los pacientes son capaces de interpretar canciones y poesías cuando son ayudados por el estímulo apropiado y cuando son animados.
  3. Pollack y Namazi (1992) usaban actividades musicales como cantar, moverse, bailar y ejecutar instrumentos para mejorar el comportamiento social, físico y emocional de los pacientes diagnosticados con Alzheimer.
  4. Prickett y Moore (1991) afirman que el cantar canciones familiares tiene una influencia positiva, tanto en la memoria como en el aprendizaje de nuevos elementos de nuevo material.
  5. Shively y Henkin (1986) sostienen que la música y el movimiento han sido utilizados para mejorar la orientación respecto a la realidad, la relajación y la estimulación física y también para ofrecer oportunidades para expresar los sentimientos, estimular los recuerdos y para mejorar la conducta social, entre los pacientes y sus cuidadores y para reducir el sentimiento de aislamiento.
  6. Olderog y Smith (1989) usaban el cantar en grupo para mejorar el comportamiento social, físico y emocional de los pacientes diagnosticados con Alzheimer. Y así, muchos más investigadores. 

Las terapias no farmacológicas son fundamentales en pacientes con Alzheimer y otras demencias. Permiten, en ocasiones, reducir fármacos. Algo que, en pacientes con mucha edad, es un gran paso.

El Gesto como Terapia

El Gesto como Terapia

Fuente: ANTONIO MOLINA (El Faro Azul)

Facebook de Antonio Molinahttps://www.facebook.com/antonio.molina.796

Qué maravilla de exposición fotográfica la que Antonio Molina ha hecho a nuestros mayores afectados por al enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer  afecta en torno a 35 millones de personas en todo el mundo. Mientras se avanza en el conocimiento de la fisiopatología de la demencia, las propuestas terapéuticas se enfocan a intervenciones farmacológicas y no farmacológicas que mejoren la calidad de vida de pacientes y cuidadores.[custom_frame_center shadow=”on”]Alzheimer_01-150x150 Alzheimer_03-150x150 Alzheimer_04-150x150 Alzheimer_05-150x150 Alzheimer_09-150x150 Alzheimer_10-150x150 Alzheimer_13-150x150 Alzheimer_14-150x150  Alzheimer_21-150x150[/custom_frame_center]

Esta selección es una muestra de la impresionante obra del fotógrafo Antonio MOlina. En su web se puede ser la exposición fotográfico con total goce. La belleza que transmite es tan amplia como las emociones que entran en nuestros corazones con inmensa fuerza. ¡Un gran trabajo!

[pullquote style=”left” quote=”dark”]El proyecto “ El gesto como terapia” se desarrolla en la  Residencia Oms de Palma de Mallorca, centro público  dependiente de la Fundació d’Atenció i Suport a la Dependència i de Promoció de l’Autonomia Personal de las Islas Baleares.[/pullquote] La experiencia puesta en marcha por el equipo técnico del centro y el fotógrafo Antonio Molina, gracias a la colaboración de la Obra Social La Caixa, [pullquote style=”right” quote=”dark”] supone utilizar la fotografía y el acto fotográfico como parte de un programa integral de intervención neurocognitiva e inteligencia ambiental.[/pullquote] El objetivo principal  de la exposición en el centro de estas imágenes,  se orienta a utilizar el gesto captado por la cámara como indicio evocativo de emociones positivas para pacientes, familiares y profesionales, sugiriendo que la vinculación afectiva no se “olvida”, si acaso a veces parece que “ no se ve”.

Las imágenes son una apuesta por las posibilidades de la experiencia estética como herramienta terapeútica y por incorporar la emoción a las terapias no farmacológicas.

Desde la imagen, desde el gesto detenido , aproximémonos a una realidad social, y al trabajo de unos profesionales que nos sugieren “ mirar” de otra manera la demencia, reflexionar sobre el proceso de envejecer, detenernos en ese instante donde el enfermo “ es primero una persona” y después, y solo después, alguien con una enfermedad.

¡Cuídale del calor!

El exceso de calor puede producir efectos perjudiciales para personas con la enfermedad de alzhéimer.

Protéjele del calor.

  • Evita salir a la calle en las horas más calurosas del día.
  • No le sometas a esfuerzos cuando esté haciendo mucho calor.
  • Cúbrel@ la cabeza un sombrero vístele con ropa ligera de colores claros.

Refréscale

  • Dale agua con frecuencia, aunque no sientas sed, una buena forma es darle la bebida en forma de gelatina.
  • Sueros que se venden en las farmacias son buena opción para mantener el cuerpo a raya.
  • Refréscale con paños húmedos
  • Evítale bebidas con cafeína o comidas calientes.
  • Dale futas y verduras (gazpachos ligeros o cremas frías).
  • Situal@ en la habitación más fresca de la casa.
  • Si en tu domicilio no hay un sitio fresco o con aire acondicionado acércale, al menos durante dos o tres horas, a un centro refrigerado cercano (centro comercial, supermercados, centros de la tercera edad, bibliotecas, etc.)

 

Pide ayuda e información

  1. En caso de que esté tomando algún medicamento.
  2. Si notas síntomas no habituales que te hagan preocuparte, consulta a tu médico de cabecera o a tu farmacéutico.

 

Fuentes: http://www.tercera-edad.org

20 puntos claves para cuidadores

Estos puntos se basan en los programas institucionales para  “cuidar al cuidador” de Dippel y Hutton, 2002; Schulz, 2000; Pascual, 1999; Mittelman y cols, 1995 y Williamson y Schulz, 1993.

El objetivo de estos puntos es que la calidad de vida del cuidador no se deteriore en demasía según el modelo integral bio-psico-social (Engel, 1977). Engel propone un modelo que se apoya en la concepción de que en todos los estadios del proceso salud-enfermedad coexisten factores biológicos, psicológicos y sociales implicados. Tanto en lo que respecta a un estadio de salud como en los diferentes niveles de enfermedad. Este modelo ya no piensa a la persona dividida, como una mente que gobierna una máquina, el cuerpo; sino que la comprende de un modo holístico como la integración de sistemas y subsistemas siempre interrelacionados en un proceso dinámico y transaccional:
eterminantes biológicos de las enfermedades.

Para el modelo biopsicosocial ya no es el cuerpo el que enferma, es el ser humano en su totalidad: una unidad biopsicosocial.

DECALOGO ALZHEIMER

  1. El primer paso de todo programa de ayuda consiste en que el cuidador del paciente de Alzheimer reconozca que necesita ayuda, y que ello no le distraerá de su labor de cuidar sino que le hará más eficaz. Disimular lo que le puede estar ocurriendo a sí mismo no mejorará la situación personal.
  2. Aceptar que estas reacciones de agotamiento son frecuentes e incluso y previsibles en un cuidador. Son reacciones normales ante una situación “límite”, pero que necesitan apoyo.
  3. No olvidarse de sí mismo, poniéndose siempre en segundo lugar. El “autosacrificio total” no tiene sentido.
  4. Pedir ayuda personal al detectar estos signos, no ocultarlos por miedo a asumir que “se está al límite de sus fuerzas” ni tampoco por culpa de no ser un super-cuidador.
  5. No temer acudir a un profesional (psiquiatra o psicólogo) y a grupos de auto-ayuda (GAMA) de asociaciones de afectados por la enfermedad de Alzheimer que resultan ser muy eficaces.
  6. Aprender técnicas de relajación psicofísica, visualización distractiva, Yoga, etc.
  7. Solicitar información y formación adecuada sobre aspectos médicos de la enfermedad (evolución futura, previsión de complicaciones, medicación) y conocimientos prácticos para enfrentar los problemas derivados tales como nutrición, higiene, adaptación del hogar, movilizaciones del paciente, etc. Todo ello incrementa el sentimiento de control y de eficacia personal.
  8. Marcarse objetivos reales, a corto plazo y factibles en las tareas del cuidar. No mantener expectativas irreales (“El enfermo no va a empeorar mas de lo que está”), ni tampoco ideas omnipotentes sobre uno (“Voy a solucionar todos los problemas yo sólo”).
  9. Ser capaz de delegar tareas en otros familiares o personal contratado (sanitario o del hogar). No creerse imprescindible.
  10. Mantenerse automotivado a largo plazo, auto reforzarse en los éxitos, felicitándose a sí mismo por todo lo bueno que va haciendo.
  11. No fijarse sólo en las deficiencias y fallos que se tengan.
  12. Cuidar especialmente los propios descansos y la propia alimentación: parar 10 minutos cada dos horas, dormir las horas suficientes y mantener una dieta adecuada.
  13. Tomarse también cada día una hora para realizar los asuntos propios. Asimismo permitirse un merecido descanso diario o semanal, fuera del contacto directo con el enfermo.
  14. Si se puede, realizar ejercicio físico todos los días, ya que elimina toxinas corporales y despeja la mente.
  15. Evitar el aislamiento: obligarse a mantener el contacto con amigos y otros familiares. Salir de la casa con otras personas, no quedarse “enclaustrado”. Los vínculos afectivos cálidos amortiguan el estrés.
  16. Saber poner límite a las demandas excesivas del paciente; hay que saber decir NO, sin sentirse culpable por ello.
  17. Expresar abiertamente a otros las frustraciones, temores o propios resentimientos, es un escape emocional siempre beneficioso.
  18. Planificar las actividades de la semana y del día. Establecer prioridades de tareas, diferenciando lo urgente de lo importante. Decidir qué cosas no va a poder realizarlas con bastante probabilidad. La falta de tiempo es una de las primeras causas de agobio.
  19. Promocionar la independencia del paciente. No debe realizar el cuidador lo que el enfermo pueda hacer por sí mismo, aunque lo haga lento o mal.
  20. Usar Centros de día, Residencias de respiro temporal, o Personal contratado de asistencia domiciliaria.

 

Fuentes: psicologia-onlinefamiliares del alzheimer y cuidado alzheimer