Relato Infantil sobre #alzheimer (3ªParte y FIN)

El secreto de la cajita de Lola

Relato Infantil sobre la enfermedad de Alzheimer (Final)

¿Aún no has leído la Primera  parte de este relato infantil sobre el alzhéimer? Pues antes, lee esto. Y después acuérdate de leer la segunda parte!

 

Me sentí muy triste, abracé fuerte a mi mamá y comencé a llorar.

– “Mamá creo que la abuelita ha perdido el saquito dónde estoy yo!”

Mi mamá me abrazó fuerte y sonriendo me dijo:

– Esto que le pasa a la abuelita es algo que le pasa a muchísimos abuelitos de todo el mundo. Por esta razón tenemos que quererlos mucho y darles camiones repletos de besos

Así comprendí por qué la abuela había olvidado muchas de las cosas que habíamos hecho juntos. Y por qué ya no sabía quiénes eran muchas personas importantes de la familia. Por ejemplo, ¡ya no acordaba del abuelo! Una vez le dijo a mamá:

 – Y este señor tan feo quién es?

Ya no se acordaba de mi padre…al que siempre confunde con el chico de los recados

 – Niña, dale unos duros a este chico que sigue aquí!

y a veces… ni de mí ni de mi hermana Xoana!

 – Y vosotros quiénes sois?

De mi madre, sí… siempre está pendiente de ella. Muchas veces no le llama por su nombre, pero es con la única que parece reconocerle hasta el caminar…

postit

Mi papá nos animó a sonreirle y a regalarle abrazos y besitos todos los días. Nos dijo que le diésemos dosis de energía, que la abuela no quería vernos tristes, porque si no ella se pondría también triste… y que seguían gustándoles nuestros mimos como siempre, el amor y la compañía de toda la familia.

AA020769

Esa misma tarde cuando iba a ponerme el pijama, se acercó mi mamá con la vieja cajita de música de mi abuela. Me la entregó junto con una foto. Mamá me miró con los ojos llorosos y cansados y me pregunto:

– ¿Sabes qué es esto?
– Esta cajita es de la abuela

Mi mamá me abrazó muy fuerte y noté que se secaba las lágrimas…Nos sentamos en la cama para hablar un rato. Acercó la vieja cajita de música hacia ella y empezó a darle cuerda a una pequeña pieza que tenía en un lugar casi secreto. Una bailarina surgió del interior y comenzó a girar al son de la música. Estaba muy ilusionado por ese descubrimiento! De repente comencé a sentir esa música como familiar… ¡Si! Me recordó a cuando yo era muy pequeño, en casa de los abuelos…mi abuela me la ponía después de la merienda y me quedaba dormido!

Lola bailarina portada
Escucha esta música porque es la vida y la esencia de tu abuela. Sus recuerdos están en esta vieja cajita de música, en esta bonita melodia, en cada nota musical… La música siempre la ha hecho muy feliz. Pero aquí dentro, también están mis recuerdos y en un futuro, estarán los tuyos. Cada vez que le des cuerda, nuestra memoria revivirá y no habrá Alz en el mundo que pueda para la fuerza de tanto amor en nuestros corazones.

Mamá me pasó una foto en blanco y negro de la abuela, en la que tendría 15 años, como los que ahora tiene mi hermana Xoana. En la foto, mi abuela aparecía sentada en un suelo de madera mirando ilusionada esta cajita de música. Me reí a carcajadas al verla,

–   Mamá, ¡la abuela es igual a mí en niña!
– “Lolo, te voy a encomendar una misión de super héroe, la de cuidar del mayor tesoro de la abuela, sus recuerdos; que simbólicamente estarán dentro de esta cajita de música. Debes protegerla, como hacía ella antes de que Alz “okupase” nuestras vidas. Si de vez en cuando le damos cuerda para que suene la música, miramos sus fotos y nos reímos recordando con ella todo lo que hemos vivido, la música nos ayudará a mantener lejos al malvado Alz, y la abuelita se sentirá protegida y feliz de nuevo.

Mamá me guiñó un ojo. Por fin me había dado cuenta de lo que era realmente el secreto de la memoria olvidada de las personas y quién era ese malvado Alz que había entrado en la familia sin ni siquiera pedirnos permiso…

Mi mamá es muy valiente, es mi super mamá y creo que también es así para mi abuela! Sin ella, todo sería muy diferente.

supermamá

Desde ahora tengo una gran misión. Ser como un caballero medieval que custodia el tesoro de mi reina, mi lala. Mamá me dijo yo también era importante para la abuelita. Me siento fuerte y bien bien porque sé que también yo estoy cuidando de los recuerdos de mi abuela.

FIN

Hay muchas formas de explicar el alzheimer a los niños. Esta es una de ellas. 

Texto Registrado con nº:

Anuncios

No entiendo a la abuela #alzheimer

No entiendo a la abuela

Aportación infantil de Cristina Vázquez y Laura Souto, 10 años.

 

A veces pienso por qué la abuela me pregunta dónde vive, y sigo sin entenderlo. Cada vez pronuncia peor las palabras…

Bueno, yo me llamo Alicia y tengo ocho años. Vivo en un piso grande a las afueras de Santiago. Tengo una familia muy agradable, pero como os decía sigo sin entender lo que le pasa a la abuela. Ayer le pregunté a mi mamá que le pasaba a la abuela. Ella me dijo que tenía una enfermedad, pero no me dijo ni su nombre ni su significado. Hoy por la tarde fuimos con los abuelos y mamá a un centro muy grande donde en la entrada había muchos señores de la edad de mis abuelos. Vino una chica y cogió a mi abuela. Mamá y el abuelo empezaron a llorar. Yo no entendía por qué.

Cada fin de semana la vamos a visitar. Ayer estaba en la sala de abajo jugando a la bomba. Yo quise jugar, pero me paró una anciana y me dijo:

– Oye bonita, ¿tú de quién eres nieta?
– De Juana, la que lleva la camiseta roja.

Ella me dió unas golosinas. Luego avisé a mamá que me quería ir, pero antes me dijo que fuese a despedirme de la abuela. Yo fui a junto de ella y le dije:

– Bueno abuela, ya nos vemos.
– Qué? Quién eres?

Yo empecé a llorar, la abuela ya no me conocía! Entonces nos fuimos. Hoy mamá me preguntó por qué había llorado y se lo conté. Ella me explicó para que yo lo entendiera.

– La abuela tiene una enfermedad llamada alzhéimer. Esta enfermedad hace que se olvide las cosas, hasta incluso de hablar.

Al cabo de un mes, fui a ver a la abuela. Fui a la sala en la que estaba jugando a la bomba y ya no estaba. Mi madre me dijo:

– Alicia, ven aquí, tenemos que ir a la sala de arriba a ver a la abuela.

Me pregunté porque no estaba abajo donde estaban todos los demás. Cuando estábamos subiendo me entraron nervios pensando lo que le había pasado a la abuela. Así que le pregunté a mi mamá:

– Mamá, por qué estamos subiendo las escaleras si el otro día no lo hicimos?
– Es que la chica nos ha dicho que la abuela está arriba comiendo. Cuando entremos dale un beso muy fuerte, vale?

Le dije que si, y al entrar eso hice. La abuela se puso muy contenta de verme, pero recordé que no se acordaba bien de mí y me puse triste. Estuvimos allí toda la tarde y sobre las siete volvimos, el abuelo, mi mamá y yo. Todos los fines de semana voy a verla y yo pienso que se alegra de vernos. Eso me hace sentir más feliz.

Nuestro agradecimiento especial a Isabel Gey Pérez, presidenta de AGADEA, por ser nuestro puente para llegar a los niños de esta exposición creativa infantil online. A Mariclina, Karen, Ainoa, Guadalupe, Simplicio, Adriana, María, Pablo M., Iván, Manuel, Cristina, Laura, Marcel, Alicia, Alba y Pablo D. Niños del CEIP Agro de Muiño (Ames).

 

Relato Infantil sobre #alzheimer (2ªParte)

El secreto de la cajita de Lola

Relato Infantil sobre la enfermedad de Alzheimer (Segunda Parte)

 

¿Aún no has leído la Primera parte de este relato infantil sobre el alzhéimer? Pues antes, lee esto.

Mi abuelita siempre le decía a mi mamá que sus ojos eran del color del cielo de la maravillosa primavera de Egipto. Y es que la lala viajó mucho. ¡Dió la vuelta al mundo!

vueltaalmundo

Pero desde hace unos años sus ojos se volvieron grises y se apagaron…porque el malvado Alz decidió okupar nuestra casa y alojarse en la cabecita de mi abuelita. Se convirtió en olvidadiza, miedosa, gruñona y lloronica. Últimamente duerme muy poco de noche, grita y se levanta, dando vueltas por toda la casa… Cuando llega el día, se pasa horas y horas durmiendo. Algunas veces me asusta…

¡Esto es muy raro! ¡Ella nunca fue así!

Lala dejaste de hacerme la tarta de chocolate con nueces que tanto me gusta, dejaste de contarme cuentos de tus viajes con las que tanto nos reíamos, dejaste de comprarme gominolas de colores y caramelos de cola, dejaste de irme a recoger a la escuela. Lala, ¿ya no me quieres? Estoy triste y enfadado con ella.

Mi mamá me dijo que no me lo tomase tan mal, que lo único que le pasaba a la abuelita es que estaba muy enfermita.

– Pero mamá! Yo no veo que Lala tenga fiebre ni tos, ni dice que le duele nada. ¡La abuela ya no me quiere, mamá!¡No me quiere!
– Cariño, esta enfermedad que tiene la abuela hace se olvide de nuestros nombres y también que le cueste hablar. Y Lolo… también hace que meta el azúcar en la nevera o esconda docenas de servilletas con patatas en los bolsillos de su chaqueta.
– Pero entonces, ¿la abuela está loca?
– No mi amor, no. La abuela tiene una enfermedad que se llama alzhéimer. Esta enfermedad hace que poco a poco la abuelita vaya perdiendo la memoria.
– Pero mamá, ¿qué es eso de la memoria?
– La memoria es algo que está en nuestras cabezas, concretamente en el cerebro que es donde se guardan todos nuestros recuerdos. Los recuerdos son pequeños saquitos que se llaman neuronas, y estos saquitos son los que se le están estropeando a la abuelita, por eso poco a poco se le van eliminando los recuerdos. A partir de ahora, la abuela va a necesitar mucha ayuda y ya no va a poder salir sola de casa como lo hacía antes…

amor

 CONTINUAR EL RELATO …

Hay muchas formas de explicar el alzheimer a los niños. Esta es una de ellas.

Texto Registrado con nº:

La #educación es la clave de un futuro comprometido con el #alzheimer

La educación en la infancia es la clave de un futuro comprometido con el #alzheimer

¿Y si luchamos para que el alzheimer deje de verse como algo oscuro, lejano y terrorífico entre los niños? La meta de nuestro proyecto (“La Cajita de Música de Lola” y “Lola&Alz”) es ayudar a quiénes viven con personas enfermas de alzheimer y niños. Estos últimos son un estímulo de amor para los enfermos de Alzheimer. Si se consigue que los más pequeños de la casa comprendan lo que les pasa a sus abuelos o a sus vecinos mayores, se contribuye a que en el futuro se comprometan directamente con la enfermedad. ¿Os imagináis una sociedad del futuro 100% concienciada con los mayores, la dependencia y el alzhéimer?

Preparar al niño para que siga
el camino de la verdad, cuando
llegue a la edad de comprenderla;
y al de la bondad, cuando pueda
reconocerla y amarla.
Rousseau

No olvidemos que los niños deben estar en contacto con los enfermos, no los apartéis de su lado, no ocultéis la enfermedad como muchas veces se ha hecho y se sigue haciendo en muchas familias de todo el mundo.

Incluir a los niños en la realidad que se está viviendo en el seno familiar es la clave para que los cuidadores principales, los enfermos y los menores interactúen positivamente cada día, con un crecimiento fructífero para todos.

A continuación os dejamos el aporte de Adriana sobre el alzheimer que sufre su abuelo. ¿se puede ser más claro sobre el amor que siente? ¿A qué estas palabras son cercanas para muchos cuidadores en algún momento de la enfermedad? De los niños podemos aprender mucho… 

Próximamente más… 🙂

Cajita_Aporte_01_Adriana

Nuestro agradecimiento especial a Isabel Gey Pérez, presidenta de AGADEA, por ser nuestro puente para llegar a estos niños que nos han dejado su personal visión del alzheimer. Todos ellos pertenecen al CEIP Agro de Muiño (Ames, A Coruña). 

Relato Infantil sobre #alzheimer (1ªParte)

El secreto de la cajita de Lola

Relato Infantil sobre la enfermedad de Alzheimer (Primera Parte)

Lolo

Mi nombre es Lolo. Me llaman así por mi abuela Lola. Es una tradición familiar eso de llamarnos siempre Manolitos y Manolitas… Tengo cinco años y soy muy muy alto. Mi mamá siempre me dice que tengo que comer todas las judías con jamón y las lentejas, que sólo así podré jugar al baloncesto como Pau Gasol porque tienen muchas vitaminas e hierro, ¿será verdad? Yo no siempre le hago caso, como el jamón y el chorizo, pero es que últimamente lo como todo, porque mi mamá muchas veces me lo dice casi llorando… Mamá está triste.

Ada

Mi mamá se llama Ada. Cuando mi lala tenía su edad, era igualita a mamá. Yo creo que me voy a parecer a ellas. No me importa. Son muy guapas!

Lola

Mi abuelita Lola está gordita. Le roba las patatas fritas a mi mamá cuando está cocinando. Mi mamá le dice:

– Maaaamá! Que te he visto!

Se las mete en los bolsillos o en las servilletas de papel. Cuando está mi papá, la lala no se atreve. Se queda mirando para ellas hasta que mi padre le acerca el pequeño plato rebosante de patatas fritas recién hechas.

– Doña María Manuela de los Dolores, tómelas usted con moderación que estoy supervisando a las señoras patatas!

– Si, seguro…anda vete, vete! ¿y éste quién es niña?

En el momento que tiene un plato de patatas en frente, mi abuela es realmente feliz. Se le ilumina la cara, sonríe enormemente!

Mi padre se ríe mucho porque las patatas consiguen activar su estado de ánimo y su “ingenio”, aunque nunca se acuerde de él…

Teo

A la abuelita también le gustan las galletas, las rosquillas, el chocolate, los helados, los pasteles…¡Es muy golosa!

LOLA ESCONDIENDO CHOCOLATE

 CONTINUAR EL RELATO

Hay muchas formas de explicar el alzheimer a los niños. Esta es una de ellas.

Texto Registrado con nº:

Claro que la vida cambia…

El alzhéimer cambia la vida, tanto del enfermo como del que lo cuida…

Claro que la vida cambia cuando te dicen que alguien a quién amas padece alzhéimer; pero no de repente… si no que acabas poco a poco engullido en un abismo indeterminado, sin fechas y sin espacios concretos para repostar ilusiones,  con una meta cruel y conocida ya desde el principio. [custom_frame_right shadow=”on”]097_ancianoSentadoGorraBast[/custom_frame_right]

Claro que la vida cambia cuando sabes que tus prioridades ya des de ese momento del diagnóstico son otras, te vuelves fuerte pero más irascible…

Tu eres el “escudo” de la persona enferma de alzhéimer. Te caerán proyectiles de dolor, de enfermedades que harán la lucha más complicada, la baja autoestima aparecerá en momentos críticos… pero cuando la mirada te vuelve a enfocar a tu protegido/a , el amor hace que desaparezca todo lo negativo porque sabes que tu esfuerzo no es en vano; como grandes guerreros de la historia, la lucha te hará fuerte, sin esa lucha ya no podrías vivir… 

ancianos

Sólo quiénes cuidan directamente de un paciente de alzhéimer, saben lo que es enfrentarse directamente y en un duelo a muerte con esta enfermedad. Trágica y cruel tanto para quiénes la padecen como para quiénes cuidan de ella. Quiénes aman ante todo a estos pacientes, conocen que por muy marcada que desde el principio sea la cruel meta, el tiempo que marca la evolución de esta enfermedad, no acabará jamás con su lucha ante nuevos retos, desafíos, dominantes penas y días de crueles batallas. Quiénes conocen de oídas la enfermedad, jamás sabrán de lo que se está hablando; ya que estamos ante un tête à tête de vida a muerte.

Por ello, la educación de la sociedad ante esta enfermedad es vital; ya que ya afecta a ocho de cada diez mayores de 65 años, y debería ser una prioridad de Estado en todos los países del mundo.

Genera mucha tristeza leer en diferentes foros, grupos de opinión o redes sociales como las preocupaciones de los cuidadores-familiares de pacientes con alzhéimer es similar en cualquier parte del mundo. Un total desconocimiento de sus propias posibilidades por miedo a ese abismo que es el alzhéimer.

Desde Argentina, España, Chile, EEUU, Francia, Venezuela, Uruguay, Brasil,.. las preocupaciones del cuidador primerizo son las mismas: la angustia de no saber si si está cuidando bien a quién se ama, el miedo a perder a quién compartió las alegrías y las esperanzas de la vida,  la improvisación ante una enfermedad que camina y sigue rumbos diferentes según el paciente, el abismo de imaginarse el futuro sin sus abrazos, sus besos, sus sonrisas y sus conversaciones.

También es significativo que quiénes pueden “cuidar” económicamente o físicamente de sus familiares enfermos, coincidan en pedir, con un enorme grito de auxilio a las administraciones, que se tenga en cuenta y se cuide a aquellos pacientes de alzhéimer que no tienen medios económicos, ni familiares que se hagan cargo de ellos o que viven solos. La mayoría de las residencias de mayores, por desgracia a día de hoy, no están preparadas para ofrecer ese cariño y amor que garantiza la calidad de vida del enfermo de alzhéimer. En muchos casos son frías estancias donde acabar los últimos días de vida. Por ello sólo una familia o un cuidador implicado de manera directa en el alzhéimer puede ser capaz de alargar y alegrar la vida de quién ha sido elegido por azar por dicha malvada enfermedad.

Ojalá las administraciones públicas ayudasen “de verdad” para hacer más llevadero y “humano” (los mayores afectados no son cifras, si no personas) los últimos años de vida de quiénes sufren este mal. Por ahora, siguen haciendo oídos sordos!

alzh_slide_07

Hasta el momento en que la enfermedad de Alzheimer llegó a nuestras vidas, pensábamos que el amor que nos llegaba unilateralmente marcaba el camino a seguir en esta vida. Pero “gracias” a esta enfermedad, a la que a pesar de las horas de lágrimas que muchas noches corren por nuestro rostro, recordando lo que ya no va regresar (risas, viajes, paseos, tardes de playa y terraceo, conversaciones de horas y horas, conciertos, cine, teatro,…), le damos las “gracias” porque nos hemos dado cuenta que sólo se marca el futuro en esta vida a través del amor que somos capaces de dar a los demás sin pedirles ya nada a cambio.

Cuando la importancia se convierte en reciprocidad

Cuando la importancia se convierte en reciprocidad

88% de los cuidadores de la enfermedad de Alzhéimer son mujeres.

Actualmente, casi el 85% de los enfermos de la EA están en sus casas (en muchos casos, son casas no adaptadas para convivir con esta enfermedad) ante la escasez de recursos públicos. La tensión recae en las familias que se convierten en cuidadores no profesionales, sin preparación suficiente y con una enorme carga personal.

Contra el alzheimer cuidemos al cuidador

¿Qué hacer entonces ante la epidemia del siglo XXI? España es uno de los países donde se vive más tiempo, pero qué pasa con la calidad de vida de nuestros mayores? ¿Y la de esas familias que dan su vida por sus personas queridas?

Nos encontramos con residencias públicas escasas y con residencias privadas demasiado caras. No tenemos como en nuestro país vecino, Francia, un grupo de profesionales de carácter público (médicos, psicólogos, asistentes sociales,…) que cuidan temporalmente de enfermos y cuidadores en su propias casas. ¿Qué es lo que falla en España? Sin duda, la falta de una política generalizada, con o sin crisis, que tenga en cuenta estos factores.

Mis hijos me ayudaron porque sacaron algo de información de internet y leí varios libros. Entonces, desconocía por completo la enfermedad (Manuel Díaz, de 82 años – testimonio sacado del archivo de El País, “Contra el alzhéimer cuidemos al cuidador”, 21 de septiembre de 2010)

Se necesita orientación, formación y apoyo, porque el coste psicológico, físico y económico es completamente brutal para el cuidador/a. ¿Cómo vamos a hacer cuándo en el 2025, según datos de CEAFA, seamos casi 7 millones de personas las que podamos llegar a padecer esta enfermedad? Pues recordemos algo, NADIE ESTÁ EXENTO DE PADECER ALZHEIMER…

A más formación, mejor estado tendrá el enfermo y de rebote, sus cuidadores.

Qué pasa cuando leemos titulares en prensa, bajo tristes epígrafes de “violencia de género” cosas como “Anciana con dolencia neurológica muere a manos de su marido, que luego se suicida“. Pues pasa la absoluta desesperación de no saber qué hacer. La todavía “vergüenza” que sienten algunas familias de tener esta enfermedad en casa, que impide que esos enfermos sean tratados como deberían, además de dejarlos más desprotegidos de lo que aún se encuentran.

“Calla, mamá, no digas eso” o “mi padre está ido, mejor no llevarlo”

Recordemos una cosa, solo si enseñamos lo qué es esta enfermedad a toda la sociedad permitirá sensibilizarla y concienciarla, ¿vamos a permitir que un futuro mejor  no sea posible? Son enfermos que necesitan amor, mimos, cariño… que jamás dejan de alegrarse de ver y sentir el cariño de quiénes aman.

Los cuidadores sabemos que la enfermedad de Alzheimer no es más fuerte que nosotros, porque simplemente sabemos que NO PUEDE LLEGAR A SERLO, por nosotros mismos y por nuestros enfermos a los que cuidamos, debemos ser fuertes. Hemos aprendido a asumir lo que es la enfermedad, la aceptamos, incluso hemos llegado a convivir con ella de manera natural, pero lo que jamás conseguirá es que nos lleve por delante y nos haga sentir vencidos.

“Carta de un enfermo de Alzheimer a su cuidador/a” o quizás…”Carta de un cuidador/a a un enfermo de Alzheimer”

Siento miedo por no saber,

te miro y me olvido.

Siento miedo de perderte,

te miro y me olvido.

Siento pánico por si sufres,

te miro y me olvido.

Siento que hemos perdido el tiempo,

te miro y me olvido.

Siento dolor y desánimo,

te miro y me olvido.

Siento que ya no siento,

te miro y me olvido.

Siento que eres todo lo que tengo,

te miro y sonrío.

Siento que sólo tu me entiendes,

te miro y recuerdo.

Reportaje audiovisual en unidad de Alzheimer de un hospital francés.

Reportaje audiovisual en unidad de alzhéimer de un hospital francés.

A través de él se abre el debate sobre las medidas de aislamiento como protección de los pacientes. A través de él se abre el debate sobre las medidas de aislamiento como protección de los pacientes. Un conflicto ético que lleva a plantearse cómo estamos abordando la integración de las personas con demencia en la sociedad.

“La cuestión es cómo la sociedad, incluidos los servicios humanos, ha optado por definir a las personas mayores como post-adultos que viven en instituciones.” Bruce C. Blaney

La proporción de personas ancianas en la sociedad occidental está aumentando constantemente. Casi 36 millones de personas diagnosticadas en todo el mundo de alzheimer. El número de crecer de los ciudadanos séniors en países desarrollados está levantando la incidencia de esta enfermedad y los científicos pronostican que el número se triplicará por 2050. [custom_frame_right shadow=”on”]alzheimer_de1045[/custom_frame_right]

Este reportaje trata sobre la política actual relacionada con el envejecimiento en sociedad moderna occidental; tres años de vida fotografiada dentro de un hospital geriátrico en el noroeste de Francia.

[custom_frame_left shadow=”on”]into_oblivion-03[/custom_frame_left] La unidad protegida es una casa para residentes con la enfermedad de ALzheimer. Su tendencia a vagar y sentirse perdidos, hacen que se les limitados dentro del recinto. Una puerta cerrada los separa del resto de ocupantes del hospital. Gobernado según el Principio de Precaución, los residentes en la unidad pueden circular libremente dentro del área asegurada pero debido a una carencia de actividades y una presencia limitada de cuidadores en esa zona, la puerta cerrada deviene el centro de atención para los mayores que cuestionan la obstrucción e intentan forzar la puerta para poder abrirla. La lucha con la puerta es diaria, constantemente averiada debido a la repetición de los intentos…

Este reportaje documental no sólo muestra un día a día en un sector de la sociedad a menudo ignorado,también muestra las implicaciones de las poblaciones “civilizadas” ante el crecimiento de ancianos en la sociedad moderna.

La caída de las partidas para dependencia recorta un 36,4% el gasto en servicios sociales

[pullquote style=”left” quote=”dark”]La caída de las partidas para dependencia en los Presupuestos Generales del Estado de 2014 se recorta un 36,4% el gasto en servicios sociales.[/pullquote]Creciente desatendimiento para la persona mayor ante una sociedad conducida por parámetros comerciales de obsesionada juventud. Cuando se envejece y peor aún, cuando se es dependiente, el tabú es latente.Debido a que el número de afectados de alzheimer ha aumentado, el geriátrico afronta una demanda de aumento de los cuidados en esta área del hospital, sin que haya personal suficiente ni medios técnicos para hacerle frente actualmente.

Esta institución geriátrica esconde a nuestros mayores y les evita salir fuera, un lugar “perfecto” sin incidentes a la vista de los visitantes o del resto de mayores. ¿No  nos recuerda a la sociedad actual?

[pullquote style=”left” quote=”dark”]Con una inversión seria por parte de nuestro gobiernos, es posible de hacer la vida mejor para nuestros mayores y sus familiares cuidadores.[/pullquote]Esta moderna institución geriátrica asemeja la sociedad occidental actual, aislada del verdadero problema que mundialmente supone el alzheimer. No hay políticas unificadas para enfermos y cuidadores, ni hay leyes adecuadas por parte de los gobiernos para aminorar los efectos demoledores de este mal. Cerramos los ojos ante una epidemia que no tiene cura a día de hoy.

Este reportaje genera debate sobre nuestra manera institucionalizada, moderna de vivir así como el uso del principio de confinamiento como el eje del cuidado.

El alzhéimer termina por quitarnos el poder de convivir y llevar una vida cotidiana, borra todo lo que ya conocíamos; inclusive algo tan fácil como el uso de una puerta.[custom_frame_right shadow=”on”]into_oblivion-12[/custom_frame_right]

Este reportaje de Maja Daniels, una fotógrafa que durante 3 años visitó un hospital francés, en el área donde se encuentran los pacientes con Alzheimer. Su trabajo llamado Into Oblivion, sirvió para retratar no sólo la vida diaria de las personas con esta enfermedad, sino también los cuidados geriátricos actuales en sociedad modernas y “avanzadas”.

“Quería motivar a la gente a pensar acerca de las políticas de atención actuales y los efectos que pueden tener en la vida de alguien más”, asegura la fotógrafa.

[custom_frame_left shadow=”on”]into_oblivion-02 [/custom_frame_left]

Las imágenes son enormemente conmovedoras, retratan la dura vida con una enfermedad que roba la memoria, la autonomía y la esperanza de quiénes conviven con ella…Son imágenes de pacientes esperando horas y horas detrás de una puerta averiguando su uso o simplemente mirando…esperando.

Pero estas imágenes lograron cosas muy importantes, llevar a los familiares de los pacientes y al personal de dicho hospital, a reflexionar sobre temas como la atención dada a estos pacientes y la individualidad dentro del Alzheimer.

Depresión del cuidador del enfermo de alzhéimer

Depresión del cuidador del enfermo de alzhéimer

Fuente:  Geriatric Mental Health

La sobrecarga de trabajo físico y emocional, suele desencadenar a menudo en una depresión clínica y en ansiedad. Según datos del Geriatric Mental Health, el 50% de los cuidadores que atienden a enfermos de alzhéimer experimentan síntomas depresivos suficientemente severos como para exigir un tratamiento. [custom_frame_right shadow=”on”]depresion (1)[/custom_frame_right]

Si tu eres un cuidador/a debes estar al tanto de las señales que nos envía la depresión y hablar con tu médico de cabecera si notas síntomas.

Dar el mejor cuidado posible a nuestros enfermos requiere que nosotros nos mantengamos saludable, fuertes y en la medida que se pueda, también sonrientes.

Algunos de los siguientes síntomas en cuidadores que pueden indicar algún grado de depresión:

  • Dolores que no desaparecen
  • Enojo, irritabilidad
  • Problemas con la dieta y el peso (o engordas o adelgazas)
  • Cansancio o falta de energía
  • Pérdida del placer o interés en actividades
  • Apatía
  • No querer hablar con nadie
  • Insomnio
  • Sentirse vacío o triste
  • Sentimientos excesivos de culpa
  • Alejamiento de la vida social
  • Falta de concentración

Algunos miembros de la familia pueden sentirse descuidados porque sus necesidades se han transformado en secundarias en relación con las del paciente. Si tienes hijos pueden estar confundidos, asustados y celosos, o incluso avergonzados por el miembro de la familia (generalmente un abuelo) enfermo de Alzheimer.

[custom_frame_left shadow=”on”]images[/custom_frame_left] Buscar asesoramiento psicológico puede ayudarte a tu familia a trabajar con estas emociones diarias y con los cambios en los roles familiares.

Los cónyuges e hijos de pacientes con la enfermedad de Alzheimer, que desarrollen labores de cuidadores 24 horas generalmente son los que más sufren y les es significativamente beneficioso tener un apoyo social a largo plazo.

Cuando el apoyo social falla en reducir la depresión,la medicación antidepresiva puede ser de gran ayuda. De hecho, tratar las depresiones leves puede producir una importante diferencia tanto para usted como para el paciente.

Guía para familiares de enfermos de alzhéimer ( Descarga PDF)

La depresión asociada o surgida por los cuidados brindados no se reduce o elimina necesariamente cuando el paciente muere. Para apoyo luego de la muerte de un ser querido, usted y su familia tal vez quieran hablar con su médico o buscar asesoramiento para disminuir el dolor. Con la muerte del cónyuge con Alzheimer, algunos hombres experimentan mayor depresión, mientras algunas mujeres mejoran.

Ayudando al cuidador a ayudarse a sí misma…

Los cuidadores que tienen conocimiento, están preparadas y apoyadas, además de tener buena salud psicológica y física, son los que finalmente proveen de la mejor atención. Puedes seguir estos pasos para prepararte para el reto que supone cuidar a un enfermos de alzhéimer y/o otras demencias.

  • Busca los recursos que tienes en tu ciudad o villa (centros de día, asistencia en el hogar, enfermeras o fisioterapeutas a domicilio). Pregúntele a su médico, al hospital, en su ambulatorio, en una farmacia, etc.
  • Contacta con la asociación de alzhéimer y/o otras demencias de tu provincia, o de tu comunidad Autónoma.
  • Contacta con grupos de apoyo a través de la asociación de Alzheimer que hayas escogido.
  • Pide ayuda a otros miembros de tu familia o a amigos. Esto sabemos que no siempre es factible, pero por intentarlo que no quede…pregunta, grita que necesitas ayuda!
  • Ocúpate de tu propia salud
  • Planifica con tiempo todos los temas financieros o legales.
  • Ocúpate de la planificación a largo plazo de tus propias necesidades, en caso de que pueda resultarte imposible  atenderlo.
  • Crea estrategias para controlar emergencias médicas que no dependan de tu paciente de alzheimer.

Derivaciones a Especialistas

Si, a veces son necesarias. Psiquiatras geriátricos y médicos con entrenamiento especial en salud mental de adultos mayores tratan tanto al paciente como a la persona encargada de éste.[custom_frame_right shadow=”on”]16602000-nube-palabra-abstracta-para-la-psiquiatria-geriatrica-con-etiquetas-y-terminos-relacionados[/custom_frame_right]

Psiquiatras geriátricos pueden proveer:

  • Control del comportamiento, especialmente para agitación, psicosis o comportamiento violento. Control de comportamiento suicida o atención de depresión mayor.
  • Terapia individual para el paciente y la persona que brinda la atención.
  • Evaluación funcional para tomar una determinación sobre la necesidad de internar al paciente en un lugar de cuidado de largo plazo.
  • Psiquiatras geriátricos pueden ser de gran ayuda cuando hay una combinación de temas de comportamiento y médicos complejos, cuando hay tratamientos con medicamentos que necesitan ser evaluados y la evaluación de la necesidad de atención a largo plazo.

Psicólogos clínicos y enfermeros psiquiátricos con práctica avanzada (APNs) pueden proveer terapia para cuidadores.

Trabajadores Sociales pueden ofrecer consejos y unir pacientes y familias a recursos comunitarios. Terapias físicas y de actividades proveen guías sobre niveles apropiados de actividad física y grupal para los pacientes.

Terapistas ocupacionales pueden evaluar las habilidades del paciente para realizar actividades de la vida diaria y ofrecer estrategias para maximizar el funcionamiento.

En definitiva, hay salida. Todo problema tiene solución, sólo si se tiene fe en ella y en quien/que la puede efectuar.