Los espejos y el alzhéimer

Fuente: http://leelo.co/ , aunque lo hemos adaptado por completo a nuestra experiencia personal. Fotografía de la Serie Reflections, del fotógrafo Tom Hussey.

Vamos a narrar algo que es preocupante a mediados de la etapa de Alzheimer y que es totalmente frustrante para el cuidador (no entiende lo que le puede estar pasando a su familiar) y es aterrador (aunque no siempre) para la persona con Alzheimer. A menudo, el paciente o un ser querido parece enfadarse sin motivo, reírse desconsoladamente o incluso ponerse histérico con el cuidador, pero siempre hay una razón; en muchos casos, el culpable es el espejo.

Lola se reía, como nunca antes la habíamos visto, frente a los espejos de toda la casa. Sus risas eran sanas, abiertas y contagiosas…y ¿cómo no iba a ser así? Si en su reflejo veía a su mamá! Lola nos decía que en frente tenía a su adorable e insustituible madre que siempre le contaba muchas cosas. En este caso, el espejo generó en ella alegría y muy buen humor. Su sonrisa era una constante…

Para explicar completamente cómo un espejo puede afectar a un paciente de alzheimer vamos a exponerlo con una pregunta muy concreta: ¿qué sucede cuando una mujer de 85 años (que ya no recuerda que tiene esa edad) mira en el espejo y ve una imagen de una mujer que no es la joven de 2o años que se cree que tiene? Ella está mirando bien a un/a desconocido/a y siente miedo, o bien le puede resultar familiar esa persona si los parecidos físicos son considerables, como fue en nuestro caso, y se siente protegido o al menos no siente desasosiego…. A veces, los enfermos de Alzheimer pueden hacer amistad con la persona en el espejo.

– ¿Quién es esa vieja? , pregunta Lola.

– Es una abuelita, pero es muy buena. ¿no le ves la cara de buena que tiene?, le respondemos

– Sí, eso sí . Responde Lola mientras alarga su brazo para poder darle la mano a “su” imagen del espejo

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Algunas veces, es posible descubrir alimentos u otros objetos en los lugares más insólitos, ya que están guardando cosas para compartir con “su amigo” del espejo. El espejo podría desempeñar un papel importante en el rechazo de un ser querido a la ducha. Después de todo, ¿quién quiere desnudarse delante de un desconocido?

Si para algunos de vosotros el espejo es un problema serio para vuestros seres queridos con alzhéimer, os aconsejamos limitar o eliminar el acceso de estos a los espejos.

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